El acceso al ciberespacio – espacio de comunicación, interacción e intercambio de informaciones en las más variadas formas – es el elemento clave para el desarrollo individual, colectivo y corporativo del siglo 21. Un estudio reciente del Banco Mundial mostró que, en países emergentes, el aumento del número de conexiones de banda ancha puede generar un crecimiento adicional del PIB.

Invertir en la popularización del uso de la banda ancha significa apostar en las más diversas dimensiones del desarrollo, generando un capital esencial para que el país pueda participar de la sociedad de la información. Varios sectores de la cadena productiva vienen siendo beneficiados por el uso intensivo de las conexiones de alta velocidad.

La inclusión digital – bandera de diversas políticas públicas – pasa, necesariamente, por un servicio de banda ancha eficiente. Este servicio será la base de áreas, tales como: educación, comercio, entretenimiento, entre otras de gran relevancia para la economía, que incluyen empresas de distintas envergaduras con diferentes necesidades y perfiles. Todas ellas pasarán a depender, cada vez más, de la eficiencia de la banda ancha. La modernización del sector eléctrico – estratégica para el desarrollo del País –, alineada al concepto de Smart Grid, también dependerá fuertemente del éxito de dicha infraestructura.

Las operadoras vienen reinventando su papel en esa nueva cadena de valor, que deja atrás características típicas del tradicional mercado de telecomunicaciones. A partir de la nueva realidad de all-IP, con la migración natural de servicios de voz a tecnología IP, las operadoras vienen creando nuevos modelos de negocio, ahora con enfoque en la entrega de servicios – ya no en la conectividad. La migración a las redes totalmente IP abre un camino realmente auspicioso en dirección al aumento de la competitividad.

NUEVOS SERVICIOS

El proceso de consolidación del mercado de banda ancha en Brasil incluye aspectos relevantes, como la reglamentación del servicio y la reducción de los costos de conexión en regiones alejadas de los grandes centros, además del aumento de la velocidad. Pensar lo nuevo en este escenario significa adoptar modelos de negocios inusitados. Para el mercado de las operadoras celulares, significa crear nuevos servicios de valor agregado que mejoren la remuneración de sus redes.

PIONERO

CPqD ha gestionado recursos ante el gobierno y la sociedad, para el desarrollo de líneas de investigación con la finalidad de proporcionarle al país competitividad en el escenario internacional.

Pionero en el dominio de las tecnologías ópticas en los años 70 y 80, CPqD representa hoy la más importante fuente de conocimiento en esa área para la industria brasileña. Ya por los años 90 empezó el desarrollo de complejos sistemas de software de misión crítica dirigidos al soporte de operaciones y negocios de las empresas de telecomunicaciones. En la actualidad, agrega a tales frentes el desarrollo de tecnologías de redes inalámbricas (LTE y sus evoluciones), de redes IP y de redes definidas por software (SDN, sigla en inglés). Todas estas tecnologías son fundamentales para hacer totalmente viable la banda ancha en Brasil.